Ya ni sé cuando fué la última vez que escribií por aqui.
Me gustaba el ánimo y entusiasmo con el que escribí mi última entrada.
Las nuevas son que hace un año dejé Monterrey, para regresar a Querétaro, puede que no me crean, pero por alguna extraña razón sentía algo por lo que tenía que volver a mi casa, busqué mucho y la última vez que vine a mi casa, mi papá ya no quiso que regresara por el tema de la inseguridad, la verdad es que si estaba cañón el asunto, me tocó ver cosas muy feas, pero aún así siento que no estaba como para usarlo de pretexto, había algo más que me llamaba a volver, tardó un poco, pero encontré el por qué.
Después de ver y plantearme el “y ahora qué voy a hacer?” decidí “resignarme” y volver al original “Plan A”: estudiar derecho en la U Autónoma de Qro. Pues hice el trámite y todo y cuando ya estaba en los propedeuticos, le detectan cáncer de mama a mi madre, el golpe más duro que me he llevado en la vida, mientras yo estaba en pleno proceso a mi madre le pasa tal vez, una de las peores cosas en su vida, decidí seguir con el proceso de admisión, casi de inmediato operan a mi mamá, se recupera, yo paso a la segunda etapa de admisión, presento mi exámen de la última etapa, mi mamá ya casi recuperada de su primer operación y pum! no fuí admitida, primer fracaso académico en la vida, nunca supé cómo, ni por qué, me maté estudiando día y noche para el exámen simplemente me quedé a 2 puntos de ser aceptada, una de las peores frustraciones de la vida, y con tantas cosas que pensar y atender con lo de mi mamá, fué horrible.
Ya que asimilé mi fracaso, porque si lo considero un fracaso, finalmente entendí que lo que había sentido, lo que me llamaba a regresar a mi casa, era eso! Mi madre, mi familia me necesitaba! Y yo estaba dispuesta a cooperar en todo!
He sufrido mucho, por qué negarlo? Es la verdad, y yo creo que cualquiera que tiene un ser amado en riesgo, siempre sufre. Decidí dedicar mi tiempo entero, todo el año 2011 a cuidar de la salud de mi madre, finalmente, la convocatoria para nuevo ingreso sería hasta 2012, así que todo estaba perfecto, y ahora estoy totalmente convencida que como dicen “los tiempos de Dios son perfectos” sí lo son, aunque sinceramente sus tiempos me estan colmando la paciencia, los acepto, hago lo que me toca y sigo con las ganas de más, y de seguir adelante.
Este año 2012 estoy decidida a hacerlo de nuevo y espero esta vez si logre mi meta. Haber dejado Monterrey me dejó devastada, es verdad, lo añoro tanto cada día, pero estoy convencida que el futuro que estoy por trazarme me llevará de nuevo a esas tierras a las que estoy dispuesta que una vez que regresé no me voy a ir nunca, esa tierra la quiero para formar una familia y para envejecer ahí, y estoy segura que así va a ser.
xoxo
-k